?

un proyecto con

CECA

Qué son los préstamos verdes y los bonos sociales y por qué son el futuro de la economía

La implicación del sector bancario en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible va a ser crucial, apoyando a empresas y particulares en esta transición en la que nos jugamos tanto

Contenido desarrollado para

Juanjo Villalba

Compartir

La amenaza del cambio climático nunca nos había parecido tan cercana como en estos últimos años en los que se ha despertado una conciencia global sobre el tema e inédita en toda nuestra historia. Las instituciones, especialmente la Unión Europea, están liderando la necesaria transición hacia una economía sostenible, baja en emisiones, buscando un crecimiento más social y responsable con el entorno.

La banca, como motor de la economía, es clave en este proceso, así lo destaca Alberto Aza, portavoz de CECA. Esta asociación bancaria agrupa a algunas de las entidades más importantes de nuestro país: CaixaBank, Kutxabank y Cajasur Banco, Abanca, Unicaja Banco, Ibercaja Banco, Caixa Ontinyent, Colonya Pollença y Cecabank. “Cumplir los objetivos de la Agenda 2030 va a requerir un volumen de inversión muy significativo”, afirma.

“En la Unión Europea la transición se va a financiar a través del Plan de Inversiones del Pacto Verde Europeo, pero también a través de los Fondos de Reconstrucción Next Generation EU puestos en marcha tras la pandemia y que van a suponer claramente un impulso financiero adicional muy importante. Con estas dos iniciativas la Unión Europea pretende movilizar 1,2 billones de euros anuales de financiación tanto pública como privada. Para que se cumpla este objetivo la implicación del sector bancario a través de las finanzas sostenibles va a ser crucial” explica Alberto Aza.

``Sin la banca nuestras empresas difícilmente podrían abordar el reto de transformar su modelo productivo en uno más sostenible``

Por finanzas sostenibles, el experto se refiere a “aquellas que, sin renunciar a los criterios estrictamente financieros como la rentabilidad, el riesgo y la liquidez, incorporan además criterios ambientales, sociales y de gobernanza y, por tanto, van a ser fundamentales para hacer posible la transformación de nuestra economía en un modelo más sostenible”.

Este tipo de financiación, como por ejemplo los préstamos verdes o los bonos sociales, va a permitir reorientar los flujos de capital hacia actividades y sectores más responsables con la sociedad y el medio ambiente. “Como motor de la economía, la banca va a tener un rol clave como catalizador del cambio gracias a la financiación sostenible concedida a empresas y familias”, afirma Alberto Aza. Además, los créditos a las familias ligados al consumo sostenible promoverán hábitos más responsables con el medio ambiente y la sociedad.

Respecto al crédito para las empresas, “en España, el grueso de la financiación empresarial se canaliza realmente a través del sector bancario” explica el portavoz de CECA. “Es decir, que sin la banca nuestras empresas difícilmente podrían abordar el reto de transformar su modelo productivo en uno más sostenible. Pero es que además, en los próximos años y con la ejecución de los fondos europeos, la implicación del sector bancario va a ser todavía más importante porque la cofinanciación bancaria de los proyectos de inversión va a ser necesaria para poder multiplicar el impacto de estas ayudas europeas en la economía real”.

Las finanzas sostenibles son aquellas que, sin renunciar a los criterios estrictamente financieros, incorporan además criterios ambientales, sociales y de gobernanza

avanti
indietro

A todo esto, se suma la importancia de la Obra Social que realizan las entidades asociadas a CECA y que cada año, desde hace dos siglos, contribuye al desarrollo de una sociedad más inclusiva e igualitaria. Por ejemplo, en 2021 destinó más de 466 millones de euros a ayudar a los colectivos más vulnerables de nuestro entorno como la infancia y la juventud, las personas en riesgo de exclusión, las personas con necesidades especiales y los mayores de 65 años, entre otros.

Finalmente, según afirma Alberto Aza, “la banca española también se ha comprometido a medir y disminuir las emisiones derivadas de su actividad, pero también a reducir la huella de carbono de su cartera de crédito”.

En definitiva, en la necesaria transición hacia la sostenibilidad, la sociedad tiene que saber que puede contar con el apoyo incondicional de la banca, cuyo compromiso con el futuro del planeta y de la sociedad está garantizado.